Los indios tienen sus derechos a permanecer en su religión y a que nadie los coaccione físicamente para abrazar una fe distinta.
Francisco de Vitoria

Yaminahuas

Pertenecen a la familia etnolingüística Pano y su población actual apenas supera los 300 habitantes, dispersos en los ríos Purús, Curanja, Piedras, Mapuya, Huacapishtea, Tahuamanu, Cashpajali y Sepahua.

El período del caucho es el inicio del contacto directo de los Yaminahua con el mundo occidental, contacto violento que diezmará significativamente su población y genera una fuerte dispersión. Igualmente, fueron reclutados por madereros y patrones del Alto Ucayali, refugiándose muchos de ellos en la Misión de Sepahua. 

Guerreros por naturaleza y relacionados con las numerosas tribus o grupos humanos que pueblan las orillas del Curanja, Purús y Embira. La terminación "nahua", significa para ellos "gente" y por ello es también común a todos estos grupos. Desnudos también, profusamente pintados, viven en patriarcado. Son hábiles en el robo, la matanza y la fuga. Para ellos la naturaleza es su sustento y el cúmulo de sus creencias, leyendas y costumbres. A través de varias expediciones, se ha podido establecer contacto con ellos, siendo amables en el trato. Si odian al blanco, su razón tienen, por las tradicionales persecuciones que sufrieron de caucheros y madereros.