Día Mundial de la Radio: el legado del Padre Tomás Guerrero
Pionero de la radiocomunicación en la Amazonía peruana, creó una red que transformó la misión

En el Día Mundial de la Radio celebramos uno de los pilares vivos de la misión dominica: los proyectos de comunicación que, a través de emisoras comunitarias, redes y espacios informativos, anuncian la Buena Noticia, educan, acompañan y defienden la dignidad.
Desde las escuelas radiofónicas que alfabetizan y forman en salud y cuidado de la creación, hasta programas que informan de emergencias, celebraciones o necesidades urgentes de las comunidades, la radio sigue siendo presencia cercana allí donde otros medios no llegan.
En esta historia de ondas que unen vidas y territorios, el testimonio del Padre Tomás Guerrero ilumina el origen de una misión que aprendió a comunicar para servir.
La comunicación: primer desafío misionero en la Amazonía
Desde los inicios de la actividad misionera en la Amazonía peruana, la primera y principal dificultad que encontraron fue la comunicación, la necesidad urgente de superar el aislamiento propio de estas regiones tan lejanas. En las primeras décadas del siglo XX, un viaje desde Lima hasta Puerto Maldonado, o simplemente enviar una carta, podía durar más que un viaje por barco desde España hasta Lima.
Con el paso de los años, los misioneros fueron gestionando, creando y abriendo múltiples vías de comunicación fluviales, terrestres y aéreas: canoas, motores, telégrafos, apertura de caminos y nuevas carreteras, avionetas, motos, camionetas.
Pero más allá de la intención inicial de superar las dificultades de desplazamiento, había una prioridad aún mayor: comunicarse. Y no solo para superar el aislamiento, sino sobre todo para atender múltiples emergencias de las poblaciones locales que se presentan en la vida cotidiana.
El P. Tomás Guerrero y la creación de la red radial
Para solucionar esta urgente necesidad, llega al Perú el P. Tomás Guerrero en 1957, y este mismo estableció la Red de Comunicaciones Radiales en Lima y en los puestos de Misión. El P. Tomás, natural de Villava, ya desde sus inicios misioneros en Guatemala, era un gran aficionado a la electrónica y los medios de comunicación. Nada más llegar a Perú, su primera tarea fue establecer la Red de Radio-Transmisores en todos los puestos y presencias misioneras. Solo permaneció en Perú durante 5 años, pues en 1962, por motivos de salud, regresó a España, desempeñándose como capellán de las Monjas de Elorrio durante más de 20 años. Falleció en Villava el año 1998. Como nota curiosa, mencionar que popularmente se le conocía al P. Tomás con el apodo de “Siete barbas”.
Tecnología misionera al servicio de la vida
El mismo P. Tomás fabricaba los transmisores y equipos que se enviaban a los puestos de misión. Esto era posible en buena medida gracias a los materiales que le regalaban otros radioaficionados y también amigos del servicio aéreo fotográfico nacional, además de su enorme afición y conocimientos en el campo de la electrónica. Estableció su taller base en Quillabamba y desde allí enviaba equipos a todas las Misiones, viajando hasta ellas para su instalación y capacitación.
Pero además, acudía en socorro de todo el que lo necesitaba, comunicando emergencias al Gobierno, Fuerza Aérea del Perú, Policía Nacional, Cruz Roja, Cáritas, etc. Viajeros, personal de salud, profesores, aviadores, agricultores y personas de todo tipo se comunicaban con el P. Tomás para, por su intermedio, informar con la mayor rapidez a las entidades oportunas de situaciones de emergencia y de atención a necesidades. Incluso la gente se comunicaba con él para que hiciera llegar saludos a sus familiares.
La radio en emergencias y desastres naturales
Fue el primero en construir una pequeña estación radial en Puerto Maldonado, y cumplió un papel muy destacado durante las inundaciones que sufrió esta ciudad a inicios de los años 60, reclamando ayuda al gobierno central para todos los necesitados. También jugó un papel muy destacado ante desastres naturales ocurridos en otras ciudades del Perú, como Ayacucho y Arequipa.
Expansión y reconocimiento de la red de radiocomunicación
Para 1960, la Red de Comunicaciones creada por el P. Tomás en la Amazonía contaba ya con 20 estaciones (una de ellas en Lima), que en estos primeros años normalmente operaban en la mañana (de 7:00 a 8:30 am) y en la tarde (de 5:30 a 8:00 pm). Posteriormente, se iría ampliando aún más a todas las presencias, no solo de los misioneros dominicos, sino también de misioneros seglares. En los años 1958-1959 recibió múltiples reconocimientos y condecoraciones, tanto de Perú como de otros países. Destacan la condecoración de “Comendador de la Orden del Mérito por Servicios Distinguidos del Perú” y la de “Gran Cruz Peruana al Mérito Aeronáutico en la clase de Caballero”, otorgados por el gobierno peruano.
Un legado que perduró décadas
La Red de Radiocomunicación creada por el P. Tomás siguió vigente en los puestos de misión durante seis décadas más, donde era de uso imprescindible y cotidiano desde las 6 de la tarde, hasta que la llegada de internet a las misiones en torno al año 2010 supuso el fin definitivo a este sistema de comunicación.
Rafael Alonso Ordieres
Director Misioneros Dominicos – Selvas Amazónicas Perú
Podría interesarte: Día Mundial de la Radio 2023: la mirada del voluntariado misionero


