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Cabecera Página 60 aniversario Ricardo Álvarez, Francisco Álvarez, Sepahua, Perú

60 AÑOS DE MISIÓN

60 años de siembra y cosecha que continúan

El origen y los primeros pasos de la misión

Los 60 años del Secretariado de Misiones que estamos celebrando en este 2026 nos invitan a remontarnos hasta los inicios del siglo XX, cuando la Santa Sede encomienda a los dominicos la evangelización de una zona del suroriente peruano, creando para ello en 1900 la Prefectura Apostólica de Santo Domingo del Urubamba, que en 1913 pasaría a ser el Vicariato Apostólico del Urubamba y Madre de Dios y hoy, tras algunos cambios en su demarcación territorial, es el Vicariato Apostólico Puerto Maldonado, con 150.000 km2. La presencia de las Misioneras Dominicas del Rosario ya desde 1915 en el Vicariato consolidó esta labor misionera.

Una historia de más de cien años y una lista de más de cien misioneros que fueron desde España a esas misiones, varios de los cuales dieron allí su vida en distintas circunstancias, desde naufragios en los caudalosos ríos, hasta accidentes de avioneta o en carretera.

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El nacimiento del Secretariado y la fuerza de la colaboración

Sin duda que estos testimonios animaron al P. Francisco Arias a crear en Madrid en el año 1966 el Secretariado de Misiones con el fin de apoyar esa labor misionera de los Dominicos de la Provincia de España.

Fue una feliz iniciativa que desde el principio contó con la entusiasta ayuda de un grupo de laicos y laicas que, mediante campañas dirigidas tanto a particulares como a entidades, contactaron con parroquias, colegios, conventos, monasterios, grupos apostólicos, emisoras de radio y televisión, familias y empresas. Respondiendo a las peticiones de los misioneros, estos colaboradores recaudaron ropa, libros, medicinas, herramientas, material escolar y dinero.

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Se enviaron por vía marítima miles de cajas, y con las transferencias económicas se apoyó la formación de seminaristas, de religiosos dominicos, de catequistas, Delegados de la Palabra, líderes de Comunidades Cristianas Campesinas, se financió la creación de hospitales, postas médicas, centros de salud, colegios, talleres de carpintería, mecánica, sastrería, capillas, internados, comedores infantiles, ollas comunes, compra de vehículos y maquinaria, motores fuera borda para canoas, combustible, y hasta avionetas, y se montaron emisoras de radio.

Todo ello ayudó a pobres, enfermos y familias necesitadas, y también se envió ayuda en emergencias por catástrofes naturales en países como México, Colombia, Guatemala, Nicaragua, El Salvador y República Dominicana, además de Perú.

Una misión compartida: envío, servicio y defensa de la dignidad

Junto al envío de bienes materiales y ayuda económica, el Secretariado de Misiones pronto comenzó a formar y enviar misioneros seglares cuya capacidad de servicio, preparación profesional y valores humanos fueron y siguen siendo un ejemplo de solidaridad humana y cristiana nunca suficientemente valorada.

Los misioneros dominicos, las misioneras dominicas y los misioneros seglares fueron como la avanzadilla que evangelizaban y servían a los más vulnerables gracias al apoyo prestado por decenas de colaboradores en el secretariado. Y todos ellos constituían la iglesia con identidad misionera y samaritana, constructora de humanidad.

La sensibilidad de los misioneros les ayudó enseguida a constatar la necesidad de defender y potenciar la identidad y riquezas culturales de los pueblos originarios en Perú, desde la relación con la tierra y el entorno natural, hasta la lengua, los valores comunitarios y tradiciones. En esta tarea tuvieron que enfrentarse con riesgo de su vida a los que veían en la selva amazónica solo una fuente de enriquecimiento material a base de explotar tanto a la tierra como a sus habitantes originarios.

Varios misioneros destacaron por sus estudios académicos y sus publicaciones sobre las culturas indígenas, para lo que crearon un centro al que dieron el nombre de uno de los primeros misioneros: José Pío Aza.

En esta defensa de los derechos humanos y la dignidad de los pueblos que habitaban la amazonia peruana, los dominicos tenían un referente y un modelo destacado en los primeros misioneros de su Orden que a principios del siglo XVI levantaron el grito de denuncia “Estos ¿no son hombres?” en República Dominicana.

Una misión que crece

Con el paso del tiempo el Secretariado de Misiones fue ampliando su campo de acción a los Vicariatos de la Provincia de España en América, fuera de la selva amazónica, y a Guinea Ecuatorial. Tras la creación de la Provincia de Hispania, que integró tres Provincias dominicanas anteriores, son seis los países a donde llega la ayuda del Secretariado: Perú, Cuba, República Dominicana, Uruguay, Paraguay y Guinea Ecuatorial.

Son también seis los ámbitos en los que incide la acción de los misioneros con la ayuda de los colaboradores: pastoral, educación, salud, comunicación, atención social y cultura. En este año 2026 el total de proyectos o peticiones de los misioneros en beneficio de las personas atendidas han sido 68, sin contar la atención a los propios religiosos en sus necesidades básicas de salud, transporte y otros asuntos varios.

El crecimiento orgánico invita también a adaptar el nombre de la institución, conocida como Selvas Amazónicas, o simplemente Selvas, porque nació para apoyar el trabajo misionero de los dominicos en esa región. El nombre se quedó pequeño al incluir en las misiones los otros países citados anteriormente, por lo que se consideró más adecuado a la realidad, aunque también más complicado, usar el nombre de Misioneros Dominicos - Selvas Amazónicas.

Lo de Misioneros Dominicos nos identifica mejor, y lo de Selvas Amazónicas nos recuerda nuestro origen y forma parte también de nuestro presente. La información más detallada sobre los proyectos financiados en cada país y el resultado económico se publica en la memoria anual, y está disponible en la página web selvasamazonicas.org desde el año 2007.

Una identidad que permanece

Además del cambio de nombre hubo que cambiar también la sede de la oficina. Inicialmente se ubicó en los locales de la parroquia del Santo Cristo del Olivar, en la calle Cañizares nº 4 de Madrid. Posteriormente se trasladó al convento de la Calle Claudio Coello nº 141, y actualmente se ubica en la calle Juan de Urbieta nº 51, en un edificio que acoge también otras oficinas y entidades de los dominicos. A medida que aumentaba el volumen de trabajo, se iba haciendo necesario disponer de espacios más amplios o dotarse de los medios técnicos necesarios.

Cambió el lugar, va cambiando el nombre, se adaptan los medios, pero se mantiene claramente la identidad y los fines: somos una institución perteneciente a la Provincia de Hispania de la Orden de Predicadores (Dominicos), creada para apoyar la labor misionera de los dominicos de la Provincia en los territorios que tiene a su cargo.

La institución no solo apoya a los misioneros, lo que constituye su fin primordial, sino que además ella misma se siente y es misionera, puesto que la iglesia hace la misión, y la misión hace la iglesia. Por eso su segundo objetivo íntimamente unido al primero, es sensibilizar a la sociedad en los ámbitos a los que tiene acceso para que tome conciencia de su vocación misionera.

Memoria viva y presente de la misión

Teniendo claros sus fines, el Secretariado de Misiones Selvas Amazónicas, hoy Misioneros Dominicos - Selvas Amazónicas, se fue dotando de los medios adecuados a esos fines. Hemos citado la recogida de materiales y realización de las campañas, tareas que se pudieron realizar gracias a los colaboradores voluntarios.

Estos colaboradores no solo recibían las donaciones de otros, sino que muchos de ellos, aportaban su propio donativo económico hasta llegar a varios miles que mantienen al día de hoy su contribución periódica. En los últimos años también varias personas incluyen a las misiones como beneficiarias de su testamento.

La publicación de boletines, informes y revistas, junto con la página web, ha servido para difundir y potenciar la labor misionera, además de sensibilizar a miles de personas solidarias con la misión. En ocasiones la sensibilización ha usado medios más profesionales con campañas de mercadeo, concursos de fotografías que han servido para organizar exposiciones itinerantes, ofertas de productos de comercio justo, mercadillos, etc. Y hoy día Misioneros Dominicos - Selvas Amazónicas está presente en las redes sociales ofreciendo entrevistas, videos y testimonios que mantienen viva la llama misionera.

Con una historia tan larga y valiosa está parcialmente recogida también en un pequeño museo montado en la oficina de Madrid, y otro gran museo virtual en internet, el Museo Dominico Amazónico Ricardo Álvarez Lobo, que sigue creciendo y ofrece una inmensa riqueza de textos e imágenes.

Una invitación a seguir caminando

El niño que nació como Secretariado de Misiones hoy es el adulto Misioneros Dominicos - Selvas Amazónicas, que tiene en su memoria y en su corazón miles de nombres, entre los que destacan su fundador, el P. Francisco Arias, y los directores que le sucedieron:Joaquín Barriales, Francisco Luis de Faragó, Fernando Vela y el último Carlos Díez.

Tiene también miles de rostros indígenas de Perú, caribeños, latinoamericanos, guineanos, españoles y de otras latitudes, compartiendo todos el mismo horizonte que nace en la “querida amazonía”, como la llamó el papa Francisco en su exhortación apostólica postsinodal de 2020, y que nos invita a vivir apasionados por la misión evangelizadora, la dignidad humana, la defensa de los más vulnerables y la conciencia ecológica.

Sirva este escrito para invitar a sumarse a los distintos actos de esta celebración de 60 años, entre los que cabe destacar el evento programado para el 28 de mayo en la sede de O Lumen, Claudio Coello 141, la revista Selvas Amazónicas nº 15 dedicada a la celebración y que se publicará en el segundo semestre del año, o una misa de acción de gracias, cuya fecha y lugar se anunciarán oportunamente para clausurar la celebración

¡Feliz Aniversario!