El Centro Cultural José Pío Aza celebra 23 años e inaugura la renovada sala 3 de su museo
Fr. Luis Enrique Ramírez presenta la nueva propuesta museográfica inspirada en el mito matsigenka de Kashiri y agradece el apoyo de Misioneros Dominicos-Selvas Amazónicas

El Centro Cultural José Pío Aza celebra 23 años de vida institucional consolidado como un espacio de referencia para la conservación, investigación y difusión del patrimonio cultural de los pueblos originarios de la Amazonía sur del Perú. Como parte de esta conmemoración, ha inaugurado la renovada sala 3 de su Museo Etnográfico Amazónico, una propuesta inmersiva que invita a descubrir la cosmovisión amazónica a través del mito matsigenka de Kashiri, la Luna.
La nueva sala propone un recorrido nocturno por la selva amazónica, donde el visitante puede adentrarse en uno de los relatos fundacionales de los pueblos originarios del sur amazónico peruano. A través de recreaciones de animales en tamaño natural, recursos audiovisuales y una cuidada ambientación, la exposición culmina con el testimonio de un misionero dominico que comparte la riqueza de la vida en la Amazonía, así como los desafíos que afrontan diariamente las comunidades indígenas y quienes las acompañan.

Con motivo de este aniversario, Mónica Villanueva Galdós, responsable de Comunicación y Gestión Cultural del Centro Cultural José Pío Aza y del Museo Etnográfico Amazónico, entrevista para los lectores de Misioneros Dominicos-Selvas Amazónicas a Fr. Luis Enrique Ramírez, director de la institución, para conocer los detalles de esta nueva propuesta museográfica, recordar el legado de quienes impulsaron el Centro Cultural hace 23 años y poner en valor el apoyo de Misioneros Dominicos-Selvas Amazónicas, que contribuye al sostenimiento de este proyecto y de la misión dominica en la Amazonía.
Entrevista a Fr. Luis Enrique Ramírez
P: Fr. Luis Enrique, ¿qué se ha preparado para la renovada sala 3 del Museo Etnográfico Amazónico?
R: En principio, es la continuidad del proyecto que iniciamos. En esta etapa de actualizar nuestro museo, comenzamos con la primera sala, donde hablamos de la llegada de los dominicos: con toda la emoción, todos los documentos y toda la experiencia del encuentro con las diversas etnias que vivían y hacían vida en esa zona de la Amazonía. También hay experiencias que utilizan tecnología e inteligencia artificial, que nos acercan desde la ciudad de Lima a una observación directa y casi actualizada de lo que significan nuestras misiones.
La segunda sala es una exposición en torno a los objetos cotidianos que, para nosotros, son verdaderas obras de arte: todo lo que usaban las diferentes etnias en su día a día, piezas realmente maravillosas e increíbles que nos muestran sus conocimientos, su inteligencia, su sabiduría, sus tradiciones y su visión del mundo.
En esta tercera sala hemos querido recrear una experiencia vivencial: vamos a entrar en la Amazonía de noche. Allí veremos a la Luna, que en matsigenka se llama Kashiri. Y resulta que en la Amazonía la Luna es masculina —a diferencia del mundo andino peruano, donde es femenina y está asociada a la Coya, esposa del Inca—, y es justamente Kashiri quien da origen a varias de las etnias que habitan la Amazonía.
Tendremos también recreaciones de animales en tamaño natural y, al final de la experiencia, un vídeo en el que uno de nuestros misioneros nos explicará no solo la belleza de lo que significa vivir en la Amazonía y en las misiones, sino también las dificultades, los problemas y las angustias por las que pasan nuestros hermanos. Porque a veces uno se siente maniatado e impotente al no poder resolver situaciones que ya alcanzan niveles económicos y políticos de alto nivel, y ante las que, como misioneros, solo podemos ser testigos, animar y acoger a nuestra gente a través de la fe y de la toma de conciencia de los valores y principios que ellos tienen como personas e hijos de Dios.
Es una propuesta que complementa y completa la actualización del guion expositivo del Museo. Cuando la gente venga a visitarnos, tendrá una idea plena y concreta: desde la historia y la alegría de los pueblos originarios que viven en la Amazonía, pasando por la experiencia inmersiva de un recorrido nocturno guiado por Kashiri, hasta la realidad concreta que debemos enfrentar y que habla de todas las dificultades que viven nuestros hermanos acompañando a estos pueblos, tan espectaculares en su tradición, sus costumbres y su identidad.

Así, desde Lima —la urbe, la jungla de 13 millones de habitantes— vamos a tener un pedacito verde, para que las personas puedan vivir esa experiencia y animarse a visitar la Amazonía peruana, que es la mayor parte del territorio del país y que, sin embargo, es la menos poblada y a la que menos atención y recursos se destinan. Son bienvenidos todos los que vengan a visitarnos; los esperamos con gusto.
P: La inauguración de la renovada sala 3 coincide con los 23 años de vida institucional del Centro Cultural José Pío Aza. ¿Qué significa este momento para la institución?
R: Si hoy hacemos lo que hacemos, es gracias al esfuerzo, el trabajo, la iniciativa, la creatividad y la visión de nuestros hermanos que, hace 23 años, fundaron el Centro Cultural José Pío Aza con su museo. Si no hubiera existido esa iniciativa, ese interés por conservar y preservar los objetos culturales que fueron coleccionando a lo largo de la historia, nosotros no existiríamos.
Va nuestro agradecimiento y nuestra admiración, y esto es también un gran testimonio para todos los hermanos que hoy hacen vida en la Amazonía, evangelizando y predicando la Palabra del Señor para la salvación de las personas, como dicen nuestras constituciones.

Al mismo tiempo, queremos agradecer y felicitar a Misioneros Dominicos - Selvas Amazónicas por sus 60 años institucionales, porque si nuestros hermanos no hubieran tenido la visión de crear esta entidad de apoyo y recaudación de fondos, no solo las misiones amazónicas no existirían, sino tampoco las demás misiones de la provincia dominica de España. Fue una visión hecha, creo yo, con inspiración divina; el Espíritu Santo estuvo presente. Gracias a ese pasado tan glorioso, visionario e interesante de nuestros hermanos de aquella época, hoy podemos hacer vida y evangelizar. Por eso estamos muy agradecidos, especialmente nosotros los peruanos, que somos quienes directamente nos beneficiamos de todo lo que ellos hacen por nosotros.
¿Quién fue Fr. José Pío Aza?
Fr. José Pío Aza Martínez, OP (1865-1938) fue un misionero dominico español que dedicó más de tres décadas a la evangelización y al estudio de los pueblos originarios de la Amazonía peruana. Llegó al Perú en 1906 y fundó las misiones de San Luis del Manu, San Jacinto de Puerto Maldonado y San José de Koribeni. Además de su labor pastoral, destacó por sus investigaciones en lingüística, etnografía, geografía e historia, especialmente por sus estudios sobre la lengua matsigenka, y por su firme defensa de la dignidad y los derechos de los pueblos indígenas frente a los abusos de la época. En reconocimiento a su legado misionero, científico y humano, el Centro Cultural José Pío Aza lleva su nombre desde su creación en 2003.


