Iglesia Misionera: encuentro, acompañamiento y compromiso
Publicamos el editorial de la Revista Selvas Amazónicas Nº 14, un número que reflexiona sobre los desafíos de la misión y la presencia de la Iglesia ante las realidades y esperanzas de nuestro tiempo

Compartimos el editorial de la revista Selvas Amazónicas nº14, dedicada a los desafíos de la misión y la presencia de la Iglesia ante las realidades y esperanzas de nuestro tiempo.
Este año en Misioneros Dominicos-Selvas Amazónicascumplimos 60 años. Hablar de misión hoy es hablar del corazón de la Iglesia y de su presencia en un mundo en constante cambio. La misión nace del Evangelio y se expresa como una llamada permanente a salir, a encontrarse con realidades diversas y a responder con creatividad y fidelidad a los desafíos de nuestro tiempo.
La realidad misionera actual es plural y compleja. Conviven contextos profundamente marcados por la fe con otros atravesados por la secularización y la indiferencia religiosa. Hay pueblos que reclaman ser escuchados desde el respeto a su identidad, y sociedades donde el anuncio cristiano necesita nuevos lenguajes y actitudes. En todos los casos, esta tarea exige cercanía, discernimiento y una profunda capacidad de diálogo.
Hoy, la misión se vive como encuentro, acompañamiento y compromiso con la vida concreta de las personas. Anunciar el Evangelio implica defender la dignidad humana, trabajar por la justicia, cuidar la creación y hacerse presente en las fronteras donde la esperanza parece más frágil. Así, fe y vida caminan juntas en un espacio de transformación y esperanza.
Este camino interpela también a la Iglesia, llamada a una conversión constante. Solo una comunidad que escucha, se deja guiar por el Espíritu y permanece cercana a la realidad puede responder con fidelidad. La diversidad de vocaciones y servicios enriquece y sostiene este caminar compartido.
La misión se despliega en múltiples formas y lugares: en el diálogo intercultural, en las periferias sociales y existenciales, en los contextos de frontera y en la vida cotidiana. Lejos de agotarse, se reinventa sin perder su esencia. Porque la misión no es solo una acción que se realiza, sino una manera de vivir la fe: abierta, comprometida y siempre en salida.
Gracias por acompañarnos en este camino durante 60 años y seguir siendo misión con nosotros.
Belén Rodríguez Román
Directora Ejecutiva de Misioneros Dominicos - Selvas Amazónicas
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