Cuba: un domingo para agradecer, despedir y seguir caminando
El Bautismo del Señor se celebró con la despedida de Fr. Celio de Padua García, OP, en Vedado, y el aniversario sacerdotal de Fr. Eleandro Pérez Acuña, OP, en Trinidad

El domingo 11 de enero celebramos la Solemnidad del Bautismo del Señor, un día en la que el Evangelio narra cómo Dios da a conocer a su Hijo y nos invita a renovar el sentido del propio bautismo. En las misiones de Cuba, esta celebración se vivió de manera especial en las comunidades parroquiales. acompañadas por los misioneros dominicos.
En la Parroquia Nuestra Señora del Rosario, en el Vedado (Cuba), la Eucaristía estuvo marcada por un momento significativo para la vida de la comunidad: la despedida de Fray Celio de Padua García, OP, que ha acompañado pastoralmente a la parroquia durante los últimos tres años.

«Este es mi Hijo amado, en quien me complazco» (Mt 3,17), elEvangeliodel día subraya el sentido profundo delBautismo como llamada y envío a la misión. En ese contexto, la comunidad quiso expresar de forma sencilla y directa su cariño y cercanía haciaFray Celio. En palabras de la propia parroquia:
«Sabemos que te extrañaremos mucho y estamos seguros de que regresarás a esta Cuba que anhelas, la cual te acogió hace casi ocho años. Llévate a esta pequeña isla y a cada uno de nosotros siempre en tu corazón, y ten a Cuba siempre presente en tus oraciones».
Ese mismo día, en la Iglesia Parroquial Santísima Trinidad, en Trinidad, la celebración del Bautismo del Señor coincidió con el primer aniversario de ordenación sacerdotal de Fray Eleandro Pérez Acuña, OP, vivido como acción de gracias por el don de la vocación y por el servicio que continúa creciendo en el seno de la vida parroquial y de la misión dominicana.

Así se expresa la Vida de la misión: en la Palabra compartida, en los vínculos que permanecen y en un corazón abierto y dispuesto a seguir sirviendo allí donde somos enviados.


