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Definición y Justificación del proyecto
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La población estimada es de 15 a 20.000 habitantes. Quitando el núcleo viejo de Bella Vista, la población son campesinos venidos de la Sierra que han tenido que dejar sus tierras debido al Plan Sierra, que busca la preservación de los montes.
Hablando en general la población es pobre; en gran parte muy pobre. Una buena parte de las familias (Reparto Peralta, Piña de Oro, Las Praderas) viven de las remesas de familiares emigrantes en EEUU. En el barrio no hay industrias (salvo dos colchonerías, algunas pequeñas fábricas de bloques de cemento o baldosas). La gente de la parroquia vive fundamentalmente de empleos, en su mayoría de carácter temporal, en la ciudad. Una parte de la población activa trabaja en la Zona Franca o como dependientes o empleados en tiendas y oficinas de la ciudad. Los sueldos son muy bajos y escasamente cubren los gastos ordinarios de la familia.
Ante este problema en tiempos pasados se pensó en abrir desde la Parroquia una farmacia popular, que ofreciera las medicinas a menor precio. Pero no se vio viable montar este servicio, que supondría muchos gastos (local, empleados, dirección farmacéutica) y, por otra parte, no sería fácil conseguir la licencia necesaria con el riesgo de ser acusados de competencia ilegal por las farmacias existentes. El proyecto de la farmacia popular quedó y sigue orillado.
Existe una población bastante numerosa de enfermos crónicos. En su mayor parte gente de edad avanzada, que no puede trabajar y que necesitan, por prescripción médica, usar a diario medicamentos. A algunas, muy pocas, de estas personas la parroquia le suministra los medicamentos, comprados en las farmacias con una pequeña rebaja.
Prácticamente la totalidad de la ayuda de que dispone la parroquia para atender a los más necesitados de la población se va en el pago de recetas médicas.
El proyecto que presentamos va encaminado a poder ayudar a algunos de los enfermos crónicos que diariamente tienen que tomar algún tipo de medicamento y no cuentan con los recursos económicos necesarios para hacer frente a este gasto. En la mayoría de los casos se trata de personas con tratamientos cardiovasculares y diabéticos. Personas de edad que no tienen ningún tipo de pensión ni cobertura médica y dependen de lo que los hijos puedan proporcionarles.
El desarrollo del proyecto el pasado año nos ha permitido presupuestar este año con mayor objetividad, de manera que, aunque el presupuesto previsto asciende a 11.250 €, dado el resto del pasado año que quedó sin aplicar, solamente se solicitan 2.614 €
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